sábado, 16 de abril de 2016

Donde terminar... o empezar.




Cuando era niña y me preguntaban que sería de mayor siempre respondía los mismo: "Quiero ser profesora de inglés". A pesar de esa claridad infantil la vida me llevó por otros caminos. La vida muchas veces no atrapa y nos envía por senderos paralelos, llenos de curvas pero nuestra vocación siempre está allí, esperando.

Volver a estudiar fue un decisión fácil pero impulsada por una serie de acontecimientos que para nada puedo considerar casuales. Enfrentarme a una operación y decidir comprar un portátil para pasar las horas de recuperación fue el primer paso. Conectarme a Internet y ampliar mis fronteras, conocer gente, llenar mis días de nuevos sonidos fue el siguiente. Darme cuenta de que quería más, que tenía un mundo dentro en expansión vino solo. No se trataba solo de enseñar se trataba de ser aprendiz.    Allí comenzó mi transformación. 

Quiero pensar que no es tarde. Que con 40 años se puede volver al camino inicial y, aunque no sea fácil, perseguir los sueños. Quiero pensar que la vida esta llena de oportunidades, que se puede conseguir amar lo que hacer por encima de presiones sociales y económicas. 

Cada viaje tiene su fin pero, para mí, cada fin es un principio.